He tenido la oportunidad de compartir un encuentro muy especial sobre Eneagrama con un grupo pequeño, cercano y lleno de sensibilidad.
Durante el taller exploramos cómo cada persona mira la realidad a través de su propio “mapa interior”: creencias, emociones, miedos y necesidades que, muchas veces, funcionan en piloto automático.
A través de dinámicas vivenciales, momentos de reflexión y ratitos de compartir en voz alta, fuimos acercándonos a las nueve formas de personalidad que describe el Eneagrama y a las tríadas (cuerpo, emoción y mente) como grandes puertas de entrada a nuestro mundo interno.
Más allá de la teoría, lo verdaderamente valioso fue la actitud del grupo: la apertura, las ganas de mirarse por dentro y el respeto con el que cada persona escuchó la experiencia de las demás.
Me quedo con la sensación de que, cuando creamos un espacio seguro, siempre ocurre algo bonito: se amplía la mirada, se suavizan juicios y aparece una comprensión más amorosa hacia una misma y hacia los otros.
Gracias de corazón a todas las personas que participasteis en este encuentro y por acompañarme en este camino de autoconocimiento.
Seguiremos ofreciendo nuevos espacios para seguir explorando juntas/os nuestro mapa interior. 💜
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